El “Escuadrón Pluma” que cuida las parras en Chimbarongo

Noticias
Tools

En Viña Cono Sur, un grupo de aves recorre los viñedos eliminando plagas y fertilizando el suelo. Una postal que esconde un sistema de "inteligencia natural" que produce vinos más responsables con el medioambiente.

Un total de 160 gansos recorre los senderos de la Viña Cono Sur en Chimbarongo, en una postal llamativa que parece sacada de cuento. En medio de la viña, cumplen una labor que les es tan natural como importante: el control de plagas.

Estos animales se desplazan en los viñedos, donde también circulan otros mamíferos pequeños. La iniciativa se enmarca dentro del manejo orgánico de la viña, que corresponde al 31% de la superficie total del terreno.

“Los gansos son perfectos para combatir plagas, como el burrito de la vid, pues patrullan las viñas detectando a los insectos adultos antes de que se reproduzcan, reemplazando el tratamiento general contra estos coleópteros que implica el uso de insecticidas sintéticos, productos que no son selectivos, ya que al aplicarse, suelen eliminar insectos benéficos como abejas o chinitas, generando un desequilibrio ecológico”, explica Alex Canto, Jefe de desarrollo estratégico en Viña Cono Sur. 

Estas aves se alimentan de bichos y malezas que perjudican las parras, a la vez que desechan materia orgánica rica en nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal. En términos simples, los gansos limpian los caminos y abonan el suelo, contribuyendo a mantener las parras sanas.

Burrito de la vid bajo control

Una de las plagas que más afecta a los viñedos de Sudamérica es el “burrito de la vid” (Naupactus xanthographus), un escarabajo pequeño que, como larva, se alimenta de las raíces de las parras y, una vez adulto, sube al follaje y se alimenta de las hojas, perjudicando su capacidad de realizar fotosíntesis.

La apuesta de la viña es un ejemplo para la agricultura chilena de que se pueden encontrar soluciones responsables con el medioambiente en la misma naturaleza.

Una apuesta para revertir la alta dependencia de agroquímicos sintéticos en Chile

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Chile supera significativamente el promedio de los países de la OCDE en el uso de plaguicidas. En 2023, mientras que el promedio de uso de plaguicidas por superficie de cultivo fue de 2,4 kg. por hectárea, Chile alcanzó los 9,23 kg/ha.

Dicho uso intensivo responde al modelo de exportación alto en productos silvoagropecuarios, los que deben mantenerse en perfecto estado durante largos viajes hacia los mercados internacionales. Esta demanda depende del manejo de plagas y enfermedades que, según datos de FAO, anualmente cobran alrededor del 40% de los cultivos del mundo.

Más que una postal de Chimbarongo, el despliegue de estos 160 gansos representa un modelo de gestión agrícola donde la eficiencia y el respeto ambiental coexisten. Bajo el cuidado del equipo de Viña Cono Sur, estas aves transforman el manejo de los viñedos en un ciclo que nutre el suelo y protege la biodiversidad.